miércoles, 16 de diciembre de 2009

Ésta es la historia de alguien que sabía lo que no decía.

Sabía muchas cosas de sí mismo, del Mundo, incluso sabía más de sus allegados de lo que ellos mismos se imaginaban. Algunas cosas las había descubierto en rugosas páginas, otras se las habían contado, y las que menos, las descubrió él mismo.

Sin embargo, la mayor parte de las veces callaba. Qué silencio más duro aquel... No el silencio de la casa a oscuras, ni el silencio del camino desierto: sino el silencio de la misma alma que detiene el latir del corazón para que no se perciba su presencia.

Muchos dirán que conocen esa sensación pero muy pocos la habrán notado de verdad. Porque los que la notan, como le pasa al protagonista, callan.

martes, 15 de diciembre de 2009

Ésta es la historia de un dramaturgo que paseaba por la calle,
(¿qué calle?) ¡Acaso importa cuál sea la calle!
Al fin y al cabo, los lugares acaban repitiéndose hasta fundirse y confundirse unos con otros.
Paseaba por la calle y sus bolsillos vacíos rebosaban de nostalgias.
Pobre dramaturgo, que piensa que está solo, que es torpe, que no tiene valía alguna.
Pobre.
Y no ve que en sus pisadas hay un reguero de dones que se le escapan.
Pobre.
Que nunca miró hacia abajo y lo vio.